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Una
nueva vía a la banda ancha: WiMax
Daniel
Guzmán*
Tradicionalmente
el contenido de Internet ha sido transportado a través de fibra óptica
y cables de cobre desde un punto del planeta hasta otro. Estas
formas de transmisión han demostrado ser económicas de usar pero
costosas de instalar. En otras palabras, el costo variable por byte
transmitido es despreciable, mientras que el costo fijo de la
instalación de la infraestructura puede ser prohibitivo para muchas
compañías, ciudades e incluso países.
Esta
estructura de costos es una de las razones por la que la masificación
de la telefonía fija
ha tenido tantos obstáculos en los países en desarrollo.
Adicionalmente, la topografía de la región latinoamericana,
caracterizada por grandes llanuras e intrincados sistemas montañosos,
ha representado una barrera a la introducción de compañías
competidoras en la telefonía fija.
Afortunadamente,
la tecnología celular ha brindado una ayuda al mercado al traer
nuevos competidores, usando tecnologías que poseen un menor costo
fijo, y que por lo tanto pueden ofrecer precios menores a sus
usuarios. Sin embargo, la tecnología celular disponible en el
presente, y en el futuro cercano, sólo nos permite la transferencia
de archivos de texto, imágenes y audio en vivo en una calidad
aceptable. Si se deseara transmitir contenido de video en tiempo
real, a través de Internet, con una calidad similar a la televisión,
los 2 Mbps que ofrecen tecnologías de tercera generación (3G)
celular no serían suficientes.
Actualmente
existen otras formas de conexión inalámbricas en el mercado,
incluyendo satélites y microondas. Estas tecnologías ofrecen mayor
ancho de banda, dependiendo de las frecuencias de que se disponga.
Sin embargo, estas tecnologías tienen una grave limitación:
necesitan una vista directa a su fuente de emisión (ya sea un satélite
u otra antena de microondas). Esta limitación impide que en áreas
con topografía irregular, una misma antena de microondas
pueda servir múltiples usuarios, así como reduce la calidad del
servicio al ser más propensa a interrupciones debido a cambios
meteorológicos.
Estas
limitaciones, así como la rápida adopción de la Internet Inalámbrica
en los Estados Unidos (Wi-Fi ó IEEE 802.11b/g), ha motivado a múltiples
compañías, incluyendo Intel, AT&T y Siemens Mobile, a
patrocinar el consorcio para el desarrollo del estándar WiMax ó
IEEE 802.16. Este estándar establece el uso de canales de 25 MHz en
el rango de frecuencias entre 10 y 66 GHz. Así mismo, se está en
proceso de definir los canales en el rango de frecuencias entre los
2 y 11 GHz.
El
primer rango de frecuencias requiere una línea de vista directa
entre antena y antena, por lo que se planea usarla para la transmisión
entre antenas y no para distribución a usuarios finales. El segundo
rango no requiere una línea de vista directa a la antena, por lo
que puede ser usado para distribuir contenido a los usuarios
finales. Una desventaja de las frecuencias más bajas radica en que
la velocidad máxima se ve disminuida por efecto de los protocolos
de corrección de errores. Sin embargo, la velocidad máxima
compartida es de alrededor de 100 MBps, lo que significa que tiene
la misma velocidad que la red local (LAN) de cualquier compañía.
Debido
a que esta es una velocidad compartida, la velocidad real observada
dependerá del número de usuarios conectados simultáneamente y de
los requerimientos de ancho de banda de cada usuario. Un buen punto
de comparación es la Internet distribuida por compañía de
televisión por cable. Cada vecindario posee un multiplicador de señal
el cual se encarga de distribuir a cada subscriptor la señal. En
este punto el ancho de banda es compartido por todo el vecindario,
lo que hace que las compañías no pueden prometer un ancho de banda
fijo, sino un ancho de banda máximo.
Es
por todo esto que WiMax esta dado a reemplazar o a competir
directamente con el Internet por Cable, así como con el ADSL
(Asymmetric Digital Subscriber Line). A diferencia del ADSL, la
torre de distribución de WiMax se puede encontrar ubicada a kilómetros
del usuario (hasta 50 kilómetros) haciendo que sea innecesario
tener múltiples estaciones para distribuir la señal. Una misma
torre puede manejar múltiples antenas en diferentes canales
cubriendo a múltiples usuarios con necesidades de ancho de banda
diferente.
Por
lo tanto, WiMax ofrece flexibilidad en la localización de las
torres, gran alcance, un ancho de banda de hasta 50 veces el
proporcionado por 3G así como una reducción de costos fijos en
cableado y antenas repetidoras. Todo esto hace posible pensar que
WiMax puede ayudar a Latinoamérica a alcanzar la adopción de banda
ancha de los países desarrollados a una fracción del costo. Es
importante que las compañías en Latinoamérica hagan esfuerzos
para establecer espectros similares de ancho de banda, para
asegurarse la compatibilidad con los equipos que están siendo
desarrollados, especialmente para EEUU y Asia.
*Estudiante
del Master en Administración de Empresas (MBA) en la Universidad de
Texas en Austin, con especialización en
las áreas de Mercadeo y Tecnologías de la Información.
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