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Monitoreo
web de empleados: una
industria de 655 millones de dólares
Vigilar
los hábitos de navegación del personal es una práctica cada vez más
común en empresas de todo el mundo, que se preocupan por su
productividad. Sólo en el 2001, había 27 millones de trabajadores
espiados, a fin de evitar que visitaran portales que no tienen
relación con sus obligaciones, como sitios de viajes, e-mail,
noticias, compras y banca
Mientras
Internet afianza su presencia en el mundo corporativo, cada vez más
compañías buscan reducir el uso personal que se le da a este
medio, en aras de un mayor rendimiento. En el 2005, la industria de
soluciones de monitoreo web
para el mercado empresarial, alcanzará los 655 millones de dólares,
a escala global, luego de ubicarse en 214 millones de dólares en el
2001.
Este
crecimiento se debe a que entre el 2001 y el 2005 el número de
empleados con acceso a la Red desde sus oficinas, habrá aumentado
de 100 millones a 409 millones, en todo el mundo. Así lo refleja un
estudio
de la consultora Internacional Data Corporation (IDC), referido en
2004 por Websense, empresa que diseña y comercializa software de
vigilancia.
Al
tiempo que la fuerza laboral en línea se multiplica, la demanda de
soluciones de monitoreo web
aumenta y, con ello, el número de trabajadores espiados por
Internet. Sólo en el 2001 la suma de empleados vigilados ya
alcanzaba los 27 millones, globalmente, de acuerdo con un estudio de
Privacy Foundation, referido
por la investigadora Diógenes
LLC.
Una
de las razones que explica la rápida expansión de estas
herramientas es el bajo costo de las mismas. Se calculan 5,25 dólares
por empleado vigilado al año, de acuerdo con la mencionada
consultora.
Las
principales labores de monitoreo incluyen bloqueo y fijación de
horarios de acceso a ciertos dominios, revisión de correos electrónicos,
generación de reportes sobre los hábitos de navegación de los
trabajadores y emisión de avisos ante usos inapropiados de la Red,
detalla un informe de Websense.
Cada
empresa decide si extiende estas funciones de vigilancia a toda la
compañía o sólo a algunos estratos. Entre los fabricantes y/o
distribuidores de estas aplicaciones destacan WebSense, Afina
Sistemas, MIMEsweeper, SurfControl, Elron Internet Manager y
TumbleWeed MMS.
Un
ojo en cada rincón del mundo
Las
soluciones para el monitoreo de empleados ya se usan en todo el
globo, aunque se popularizan a un ritmo distinto en cada área geográfica.
Según IDC, la región Asia/Pacífico tendrá la tasa de crecimiento
anual más elevada (68%), entre los años 2000 y 2005, seguida por
Europa (43%), resto del mundo (39%) y Estados Unidos (30%).
En
Latinoamérica, las empresas también comienzan a interesarse en
estas aplicaciones. De allí que Websense haya anunciado
en el 2003 su decisión de invertir y fortalecer su posicionamiento
en México, país que es concebido por la corporación como “un
mercado clave”, al contar con 1 millón 924 mil empleados con
acceso a Internet, desde sus lugares de trabajo.
La
rápida expansión de estos programas se explica por la frecuencia
con que el personal usa Internet para fines individuales,
disminuyendo su tiempo productivo. En un estudio
realizado por la mencionada compañía, los ejecutivos entrevistados
afirmaron que sus trabajadores invertían un promedio de seis horas
semanales navegando en el ciberespacio, por razones personales.
Los
portales más populares entre los trabajadores consultados eran los
de noticias (84%), viajes (64%), correo electrónico personal (56%),
compras (55%) y banca en línea (53%), indica la citada investigación,
realizada en abril de 2004.
Los
servicios públicos de mensajería instantánea tampoco quedan atrás,
al ser usados por 70% de las compañías, en el ámbito mundial, según
los resultados arrojados por una encuesta realizada por Radicati
Group y reseñada en eWEEK,
en junio de 2003
Vacío
legal para proteger la privacidad
Si
bien existe una polémica legal en torno al uso de estas
aplicaciones, por el derecho a la privacidad contra el cual atentan,
lo cierto es que no hay lineamientos definitivos al respecto. La razón
es que la mayoría de los países no cuenta con regulaciones en
materia de comunicaciones electrónicas, destaca VSantivirus
(octubre de 2003).
Este
vacío legal da rienda suelta no sólo a los vendedores de la
industria, sino a las empresas que usan estas aplicaciones. American
Express, Marriott, Duracell e, incluso, la armada
norteamericana, son organizaciones que se apoyan en estos servicios,
de acuerdo con Privacy
Foundation.
Pero
más allá del tema legal, en lo que sí parece haber un acuerdo es
en la obligación ética que tiene la empresa de notificarle a su
plantilla de empleados que su actividad en Internet va a ser
monitoreada y analizada.
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